Liderar en tiempos de incertidumbre exige a los responsables de personas tener en cuenta una serie de variables, que no son tan decisivas en tiempos de tranquilidad. Si a eso le añadimos la dificultad de teletrabajar, con un equipo confinado en sus casas, el reto  para los líderes es aún mayor.

En este post, tratamos de reflexionar sobre aquellas áreas y competencias en las que  debe incidir un líder y aplicaremos un sencillo modelo de gestión elaborado por  David Rock, el padre del Neuroliderazgo, para tener más claro como aportar sin interferir en la gestión  a distancia de nuestros equipos.

Si algo recordaremos de la etapa de confinamiento generada por el Covid-19, entre otras muchas cosas, es que nos catapultó al teletrabajo sin previo aviso.
La situación generada nos llevó a desarrollar una serie de competencias tecnológicas, de forma rápida y autodidacta en muchos casos.
A eso le añadimos una total incertidumbre, mucho más grande y más real que la que intentábamos explicar cuando, en los seminarios, hablábamos del entorno V.I.C.A (volatilidad, incertidumbre, complejidad, ambigüedad).
En esta situación, liderar y delegar supone un reto mayor para los gestores de equipos y organizaciones. La incertidumbre lleva aparejado el miedo y éste, a su vez, nos vuelve más vulnerables, nos afecta a nivel no solo emocional, sino también cognitivo.
Por eso es importante que los líderes, antes de gestionar a otros, sepan gestionarse a sí mismos, aludiendo a la frase de Dee Hock.

En los momentos difíciles, el líder se convierte en el referente indiscutible de sus colaboradores y, entre otras, debe tener bien desarrolladas las siguientes competencias:

  • Visión personal: el ejemplo: implica hechos más que palabras. Demostrar que compartimos el propósito común y nos comportamos conforme a lo que decimos. Siendo ejemplo de honestidad y cordura en situaciones y momentos muy complejos.
  • Competencias profesionales: capacidad de conocer el área de trabajo y la experiencia demostrada en proyectos similares. A nivel de saberes, se debe tener un amplio conocimiento de la materia en la que se va a trabajar; habilidades de gestión de equipos multidisciplinares y una actitud positiva hacia la consecución de objetivos y la amplitud de miras.

  • Ser buen comunicador: En estos momentos de incertidumbre, el mensaje ha de ser conciso y claro: hechos y datos más que opiniones. Así mismo, es muy importante escuchar, estar atentos a lo que nos cuentan, dedicar tiempo y prestar atención. Escuchar los mensajes que el miedo nos dicta. Compartir el miedo para hacerlo más pequeño. Y también dar feedback, desde la crítica constructiva y la intención sincera.
  • Gestión emocional: Porque de las emociones básicas, en épocas de incertidumbre es sobre todo el miedo, el que nos impide pensar y actuar con claridad. El líder debe ser consciente de ello y ayudar a gestionar los momentos difíciles a los que nos lleva esta emoción. Identificar los síntomas corporales que lo acompañan (dolor de cabeza, desasosiego, ansiedad, molestias estomacales…) y objetivar los escenarios que nos conducen al bloqueo cognitivo y emocional.
  • Definir objetivos y medidas: porque ahora más que nunca, la información sobre lo que debemos hacer ha de estar clara, concreta y con fechas de consecución. El teletrabajo puede convertirse en el entorno perfecto para la procrastinación, y como líderes debemos ayudar a establecer metas medibles y alcanzables.
  • Aportar sin interferir; neuroliderazgo: David Rock , el padre del Neuroliderazgo, ha llegado a la conclusión de que tenemos cinco dominios que pueden influir en nuestra motivación y compromiso cuando nos movemos en un entorno laboral: estatus, certidumbre, autonomía, relación y justicia. (Modelo S.C.A.R.F. o Modelo Recompensa-Amenaza) Según este autor, nuestro cerebro funciona de una forma muy básica, buscando recompensas y evitando el rechazo y el dolor. La idea es usar este modelo para tenerlo presente en las interacciones, de manera que se minimicen las amenazas y aumenten las recompensas en cada uno de estos cinco dominios. El autor define estos dominios de la siguiente forma:
    o Estatus (Status): la necesidad social de tener cierto grado de importancia, respeto, estima y significado en comparación con los demás dentro de un grupo.
    o Certidumbre (Certainty): la necesidad del cerebro humano de predecir el futuro. Justo lo que más necesitamos ahora, en el momento que estamos viviendo a nivel personal y profesional.
    o Autonomía (Autonomy): la necesidad del cerebro de tener la posibilidad de elegir lo que hacer y lo que no hacer. En el ámbito profesional, poder organizar nuestro tiempo de trabajo y las tareas a realizar.
    o Relación (Relatedness): nuestra necesidad de sentirnos seguros con otras personas y sentir que formamos parte de un grupo. El líder debe aumentar la implicación a través del sentimiento de pertenencia.
    o Justicia (Fairness): necesitamos sentir la equidad y la justicia en las decisiones que nos afectan como miembros del equipo. Pensar que trabajo más que el resto, que no confían en mis competencias a la hora de delegar, etc, puede hacer que lo vivamos como una amenaza y reaccionemos de forma agresiva y desmedida.

Teniendo en cuenta estos cinco dominios, el líder deberá esforzarse en comunicar, implicar y motivar a los miembros de su equipo.
Por último, tener en cuenta que delegar es lo opuesto a controlar. Es decir, controlar es estar encima de los colaboradores y, en algunos casos, hacer tareas que como líderes no nos corresponden.
Delegar implica confiar y supervisar. Concretar objetivos y plazos para apoyar sin interferir. Establecer objetivos y responsabilidades individuales.

Parece que, según dice la Neurociencia, somos más emocionales que racionales. En estos días, el miedo es la emoción más compartida y generalizada como respuesta a un momento de incertidumbre a nivel global.
Los líderes deben ser los que piloten el cambio que necesitamos, siendo ejemplo y teniendo en cuenta que, sobre todo, somos seres emocionales.(*)

“Cuando trates con otras personas , recuerda que los seres humanos no somos criaturas de lógica, sino criaturas de emociones”

Dale Carnegie

(*)Si eres un líder y quieres mejorar tus competencias, contacta con nosotros y te ayudaremos a detectar tus áreas de mejora y a desarrollar tus competencias (soft skills).
En Foro de Logística, nuestro compromiso es completo.

Este post ha sido elaborado por Ana Diego Lagüera, Psicóloga, Formadora & Coach Certificada y colaboradora habitual de Foro de Logística

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